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El Arte del Masaje

El masaje es quizá una de las herramientas más antiguas que la humanidad ha empleado para prevenir y aliviar el dolor, encontrar relajación y experimentar placer.

La palabra masaje viene del francés “massage”, que procede del vocablo masser: amasar. Otros ubican el origen del término en el árabe “imas”, que declinó en el griego y posteriormente en el latín: tocar, palpar. En todos los casos, la palabra viene del de un verbo que hace referencia a la manipulación manual y al contacto físico, mismos que son la piedra angular del masaje terapéutico. 

En muchas civilizaciones antiguas como China, India, Japón, Corea, Egipto, Roma, Grecia y Mesopotamia, se han encontrado evidencias de la aplicación de masajes, y en varios países en el mundo, el masaje es una de las técnicas más buscadas y respetadas por la sociedad actualmente.  

Los datos más antiguos que se tienen sobre los orígenes del masaje se remontan al 2,700 a.C. En esta fecha, se creó un libro histórico sobre las tradiciones medicinales chinas titulado “El libro clásico de medicina interna del emperador amarillo”; y aunque este libro no se tradujo y publicó hasta el siglo XX, ahora se considera uno de libros básicos sobre el masaje, en el que se detallan las prácticas y técnicas que se utilizan en la medicina oriental actual y el masaje. 

El masaje moderno se desarrolló en gran medida durante el siglo XIX por Henrik Ling, creador de lo que hoy conocemos como el masaje sueco. El método creado por el doctor Henrik fue refinado por Johan Georg Mezger, quien introdujo varias técnicas basadas en la gimnasia sueca, como los movimientos de golpe, a la modalidad de masaje.

La masoterapia como hoy la conocemos, ha evolucionado desde la antigüedad hasta transformarse en todo un arte con diferentes métodos y técnicas que buscan aportar diferentes beneficios al cuerpo, tales como  reducir el estrés y la inflamación muscular, disminuir la presión arterial, prevenir la atrofia muscular o aliviar los músculos sobre estimulados por el ejercicio, así como la prevención o alivio de lesiones. 

El masaje también tiene significativos beneficios sobre a mente, ya que nos ayuda a despejarnos, liberarnos de estrés, mejora la calidad del sueño y tiene un claro efecto positivo sobre el estado de ánimo. 

Sin duda el masaje es un arte en constante evolución cuyo propósito es proveer de bienestar al cuerpo, descansar la mente, y liberar el espíritu.